Las acciones de desarrollo se afianzan como la línea de trabajo más importante en manos del Fons, después de que la ayuda humanitaria haya reducido notablemente su peso.

Si bien el Fons ha tenido un rol tradicionalmente muy importante en los contextos de emergencia y ayuda humanitaria, al final del período se observa como esta línea de trabajo ha perdido bastante importancia. El peso de la línea de acción humanitaria en 2015 responde a la extraordinaria respuesta a la crisis de refugiados en el Mediterráneo.
Hacia el 2018, sin embargo, se sitúan incluso por debajo de los gastos administrativos, las cuales han aumentado de acuerdo con las crecientes necesidades de gestión y la recuperación de la cooperación internacional a los municipios. También se han incrementado los recursos gestionados por acciones de EPyD y mejora de capacidades, pero sobre todo al alza se concentra en las acciones de desarrollo, las cuales superan netamente a la suma de las otras líneas y gastos al final de los cuatro años.