Ante la pasividad, la falta de voluntad política y el incumplimiento de los compromisos de acogida de la Unión Europea y del Estado español, la campaña Món Local Refugi, (Mundo Local Refugio) puso en valor el rol fundamental que han jugado los municipios catalanes en la gestión de la crisis política de las personas refugiadas. 

Asimismo, pone de manifiesto que esta crisis humanitaria no ha terminado, que continúan los muros, las concertinas, los campos, los desplazamientos forzados, la violación de derechos, las deportaciones, los centros de internamiento y tantos otros dispositivos que atentan flagrantemente contra la libertad de las personas que huyen.

La Campaña, actualmente activa, está, pues, dirigida a paliar el sufrimiento humano en las rutas de fuga y en los países de primera acogida; y, en nuestro país, el desarrollo de acciones de sensibilización y denuncia, con un doble objetivo. En primer lugar, alimentar de discurso crítico el empuje de solidaridad que se ha generado de manera espontánea entre la ciudadanía por los refugiados, con perspectiva de transformación social y justicia global, evitando el paternalismo y la caridad. Y en segundo lugar, sensibilizar a los ayuntamientos de la importancia de la cooperación internacional para atacar las causas de los conflictos, más allá de gestionar las consecuencias sobre la población civil que se ve obligada a huir buscando refugio y protección internacional.